La primera vez que intenté leer este libro tenía 24 años y no pude. No pude pasar del segundo capítulo. Sentí que emocionalmente no estaba preparada para enfrentarme a esa realidad. La segunda vez tenía 30 y tampoco pude. Es hasta este año, a los 36 y gracias al Club de Lectura "Mujeres leyendo mujeres" que me anime nuevamente y lo logré. Creo que lo logré en parte porque me sentí acompañada por las otras lectoras. Y porque también recurrí al audiolibro para algunos capítulos. Siempre que leo estos libros pienso que no hay algo nuevo que pueda decir sobre ellos. Para mi fue una lectura muy fuerte, muy difícil. Me generó mucha tristeza. Y me hizo pensar mucho en las maternidades, en la subrogación, en la industria de la fertilidad. Las preguntas que discutimos durante nuestro encuentro en el club de lectura fueron: 1. ¿Cómo nos hizo sentir la lectura? 2. Una olla que se calienta poco a poco, ¿cómo aclarar la línea de tiempo en El cuento de la Criada? 3. ¿Por qué crees que se...